Estoy escribiendo esta entrada desde la habitación del hotel. En estos momentos estoy en Viena, Austria y durante el día de ayer visité Schonbrunn, una posesión con un famoso palacio que recibe su mismo nombre y construído el 1699.

Pero curiosamente en esa zona es dónde se encuentra el Palm house, un invernadero de grandes dimensiones que en teoría alberga palmeras. Y digo “en teoría” porque tampoco vi muchas, pero estaba bien. No es exactamente un jardín botánico, pero podemos encontrar el Palm house y el Desert house , dos invernaderos con plantas de diferentes climas.

El Desert house no pude visitarlo porque ya lo cerraban a las 17:30h, pero el Palm house si. Éste último está dividido en dos salas. En la principal, más grande, decorado como si de un jardín tropical se tratara. No encontré la gran variedad del Kew garden de Londres, pero estaba bien, pasable. Eso si, el acceso a la copa de los árboles está cerrado. La sala pequeña, muy decorada pero con plantas de diferentes regiones. En realidad se parecía más a un jardín ornamental que a un invernadero con colección de plantas. No obstante y sin esperarlo en el extremo del edificio vi una pequeña cúpula de unos 50-60 cm de largo y en interior pude ver plantas carnívoras, concretamente, Dionaea muscipula (típica y algunos cultivares), Drosera binata y Drosera capensis var alba . A su derecha otra cúpula sólo con Pinguicula, eso si, con varias especies como P.agnata, P gypsicola, P. wesser y algunas otras más.

Cuando pensaba que ya estaba todo visto, me giré y vi una vitrina con una recreación de Sarracenia, aunque también estaban presentes Dionaea muscipula rojas, Drosera binata y Drosera capensis.

Hablemos del estado de las plantas. Para empezar me gustaría saber por qué a la mayoría de jardines botánicos (aunque también centros de jardinería) les da por poner a las carnívoras de norte américa con las plantas tropicales cuando no tienen nada que ver. El botánico de Madrid es otro ejemplo, pero el de Málaga y Leiden (Holanda) también. Aunque bueno, luego pasa lo inevitable…

 

 

El estado de la cúpula de Dionaea muscipula era lamentable. hojas largas y anchas, buscando luz, trampas pequeñas y deformadas. Creo además que en esa cúpula los días de verano se debe concentrar demasiado calor y humedad. Alguna Drosera binata que sobrevivía crecía con mucha falta de luz, con hojas larguiruchas y delgadas. Desconozco los cuidades que les daban.

 

La cúpula con Pinguicula estaba francamente bien. En buen estado y cierta variedad. Siempre son las que más aguantan.

La vitrina con las Sarracenias, aunque era pequeña estaba en un estado aceptable. Las Droseras ahí presentes no tenían mucílago, supongo que por la falta de luz. Si cultivas Drosera, sabrás que necesitan de la luz del sol para obtener energía para producir mucílago. Las Sarracenias, aunque en aparente buen estado, también tenían problemas de falta de luz y aireación, puesto que las trampas carecían de fuerza para mantenerse erguidas e incluso algunas se doblaban, aparte de ser totalmente verdes y casi con total ausencia de color, y sino fijaros en la Sarracenia x stevensii del centro, debería ser roja y es totalmente verde.
Junto con las Sarracenia y recreando el habitat como planta adventícia estaba la especie Cyperus papyrus. Personalmente no creo que sea la mejor opción, puesto que es una planta rizomatosa de gran crecimiento y vigor que puede competir duramente con las Sarracenia y ganarles terreno muy rápido.

En definitiva, fue realmente una sorpresa encontrar ahí plantas carnívoras puesto que de ninguna manera me lo esperaba. Aunque también me decepciona bastante que a excepción del prestigioso Kew Garden donde las plantas estaban impresionantes, en el resto de botánicos que he visitado, las plantas carnívoras siempre son las que peor aspecto han presentado. Tampoco son tan difíciles de mantener…