Antes de ir a Holanda por primera vez en 2017 no había sembrado nunca un tulipán, aunque si bulbosas como narcisos, lo que viene a ser casi lo mismo. Aún así, hay que reconocer que los tulipanes tienen un encanto especial, ¿será por los impresionantes campos de Keukeenhoff de Holanda?

Por cierto, si no habéis estado nunca allí os lo recomiendo, pude visitarlo en primavera de 2018 y puedo afirmar que es el mayor espectáculo de floración que he visto nunca. Eso si, se nota que la genética de los tulipanes está muy forzada, porque la variabilidad es enorme, colores que por nada del mundo pueden encontrarse en la naturaleza o que si se dieran, posiblemente no se seleccionarían.

Tras la visita a este paraíso de las bulbosas, pude volver al mercado de las flores de Amsterdam, y esta vez fui directo al vendedor que parecía dominar más del tema y le indiqué que el año anterior había comprado bulbos de tulipán negro en el mismo mercado y me habían salido rojos, a ver que me podía decir sobre eso. Su respuesta fue clara:

-Esos no me los comprastes a mi seguro- me indicó de forma contundente.

Como muchos vendedores con el afán de vender son capaces de mentir de forma indiscriminada, afirmé haberlos comprado allí, aunque en realidad no me acordaba (y de hecho, lo dudaba). Pero en esa paradita a diferencia de las otras, los tulipanes se vendían a granel y no en bolsas previamente preparadas de las que cabría esperar que hubieran metido un mix. Su respuesta fue aún más contundente:

-Estoy seguro de que no los has comprado aquí, porque los nuestros son auténticos. – me confirmó nuevamente.

Así que yo no se vosotros, pero por los 5€ que valían los 10 bulbos de tulipán negro, me arriesgué y lo compré. En el peor de los casos, tendré 10 tulipanes más del color que sea. Di mi voto de confianza a ese vendedor pues parecía que estaba totalmente seguro de lo que me indicaba. Bueno, en caso de no ser así, sería un muy buen actor.

 

La compra la realicé en Abril de 2018 y tras 9 meses de espera ha llegado el momento de sembrarlo y ver que sale de estos bulbos. ¿Estuve acertado en confiar en el vendedor? ¿Acaso saben lo que venden? ¿Son profesionales de los bulbos o simples comerciantes capaces de vender su dignidad por 5€?

Ya en el vivero la siembra es bastante fácil, aunque hay algunas cosas a tener en cuenta si queremos tulipanes sanos que no se pudran al ser sembrados.

  1. El sustrato necesita drenaje, mucho drenaje. Recuerdo que en Keukeenhoff el suelo estaba lleno de arena.
  2. Algo de abono granulado y/o compost para dar nutrientes a los bulbos y puedan engordar después de la floración.
  3. Maceta grande (+30 cm) para dar profundidad al cultivo.
  4. Sustrato húmedo pero no encharcado. Esto es muy importante si no queremos que los bulbos se pudran. Las macetas tienen que drenar bien el agua.

Personalmente me gusta añadir fibra de coco al sustrato, bastante, para que no se compacte, junto con la arena de sílice y siempre consigo un excelente sustrato para el cultivo de muchas plantas en maceta.

Así que a los 10 bulbos de tulipán negro tengo que añadir los bulbos que obtuve de los 20 tulipanes sembrados el año pasado, puesto que se reprodujeron bastante bien. De 20 bulbos sembrados en 2017, tras la cosecha de 2018 obtuve 110 bulbos, más pequeños, pero al fin y al cabo preparados para darme más tulipanes, eso si, rojos (podéis ver el VIDEO AQUÍ)

Como he tardado más de lo debido, muchos ya empezaban a brotar, con lo que peligra la salud del bulbo, puesto que pierde nutrientes para alimentar a las nuevas hojas en formación.

Tras depositar los bulbos a unos 15 cm de la superficie se cubre totalmente de sustrato y se da un primer riego. Ahora a esperar.